Buscaba tierras donde guarecer mi frío,
donde la lluvia no fuera solo un lamento;
pastoreaba mis animales, vencidos y sombríos,
pero en cada rincón solo hallaba descontento,
escombros secos, sin río ni aliento.
Clamé al Señor por un refugio multicolor,
un espacio donde mi alma lo pudiera venerar,
donde el sol brillara con mantos de puro amor,
y en promesas eterna lo pudiera abrazar.
Una servidora, instrumento divino, habló,
con la voz de Dios, un vaticinio reveló:
un lugar donde mi familia pudiera trabajar,
donde las bendiciones del mar llenaran las brisas
y en su frescura las palmeras cantaran a Dios.
Las lluvias caían, en el campo de palmeras silvestres,
eran enjambre de gotas, nubes sublimes,
y así, Jerusalén nació, como tierra bendita,
una promesa cumplida del verbo ancestral,
donde la palabra del Creador es luz perpetua y total.
Ahora la finca Jerusalén es un refugio de luz,
tierra sagrada donde el sol y el mar se ven abrazar,
donde las personas pueden en paz descansar,
y las bendiciones, como el viento y la lluvia,
caen sobre quien llega a esta finca a reposar.
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Autor:
Roger (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de octubre de 2024 a las 21:39
- Comentario del autor sobre el poema: Es una revelación cumplida
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 36
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Sergio Alejandro Cortéz, Augusto Fleid, Mª Pilar Luna Calvo, Mauro Enrique Lopez Z., rosi12

Offline)
Comentarios1
Clamé al Señor por un refugio multicolor,
un espacio donde mi alma lo pudiera venerar,
BELLAS LETRAS GRACIAS POR COMPARTIRLAS QUE TENGAS UN BUEN FIN DE SEMANA
Querida Rosi, habitante del refugio multicolor:
¡Qué alegría me das con tu mensaje! Me gusta esa idea tuya de clamar por un espacio de colores para venerar la vida. La poesía es precisamente eso: el lugar donde el alma deja de ser gris para vestirse de todos los tonos del asombro.
Mis letras son apenas una ventana abierta, y te agradezco que te hayas asomado a ella con tanta luz. Que este fin de semana sea para ti ese refugio que pediste, un descanso donde el espíritu pueda cantar y donde cada color te recuerde que el amor es la única patria que vale la pena habitar.
Gracias por estar y por traer tus colores a mi jardín de versos.
Con gratitud y bendiciones,
Roger
un descanso donde el espíritu pueda cantar y donde cada color te recuerde que el amor es la única patria que vale la pena habita
TAL CUAL GRACIAS IGUALMENTE BENDICIONES
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