syglesias

LÁGRIMAS al VIENTO


De repente conversábamos tranquilamente sentados en la sala, tomando algo de vino y de pronto vi por tus hermosos ojos verdes, aparecer el brillo inequívoco de una lágrima, que luego fueron dos, lentamente corriendo por tu angelical rostro y recuerdo que llevando tus manos para quitarlas, cubriste tu cara, mientras sin pronunciar palabra mas, alguna, mordiste tus labios de rosas, hasta casi sentirlos sangrar, retirándote a la recamara, donde sentí a lo lejos la puerta cerrarse para mí y desde aquella noche ha pasado el tiempo, pero no los recuerdos que aún permanecen aquí, desvelando a este pobre viejo hasta el cansancio, sintiendo iguales lágrimas al viento en sus ojos pardos, por pensar solo en ti amada mía, mirando al cielo, rezando, por no lograrte nunca olvidar, porque en cosas de amor, quien manda siempre en silencio, es el corazón, que ha de sufrir cautivo en soledad…


Sí, pudieras recordar ahora, notando tardíamente mi olvidada presencia, frente a ti, porque te conviene, ya que a la hora de sufrir por desamor, cabeza sobre la almohada, con la ausencia aún latente y presente por la mente en los brazos anhelados de ayer, nada es mejor, para continuar viviendo, intentando olvidar lo vivido y sentido en la piel desnuda durante años, buscando desesperadamente, una razón por existencia en libertad…


Pues ven, acárcate un momento, que Yo te diré, el porque esa precisa noche inolvidable de Abril, estaba ya escrito en nuestro destino, lo que debía ocurrir, al no querer escucharme con atención antes de hablar Tú siempre, entonces, esta corta historia, hubiera tomado otro color de vida y no el triste y negro de olvido, por los espacios habidos, sin tiempo de amor en los brazos…


Tus palabras ya las escucho, me acerco a ti, nerviosa, siento el calor de tu piel, imagino todos nuestro íntimos momentos, aquellos cuando cerrabamos los ojos y solo sentíamos nuestras manos en la piel, una copa de vino, un te quiero, un beso furtivo. Recuerdo las noches de lluvia conquistabamos nuestro jardín , yo era tu niña mimada, tu cara de ángel, tu amor esperanza, lo recuerdas...... mis ojos verdes.Te gustaba como te miraba, cuando llegabas de la oficina y me lanzaba sobre ti, no te daba treguas, eras como un niño inexperto, te ponías nervioso, temblabas, me cargabas hasta la recámara, nos jurabamos amor eterno, nuestros cuerpos en uno solo erán testigo, lo recuerdas.... mi alma de niña apasinada. Sabes ? esa noche yo te esperaba.Tus palabras en el por qué no son necesarias, solo quiero recuperar nuestro tiempo y dejar las lágrimas al viento.


Pero el tiempo, es como el mar, un implacable testigo mudo, castigándonos por nuestros errores, de los cuales no juzgo ahora, pero sé, que en algún momento vamos a pagar, viéndonos en silencio con sentidas añoranzas, por el camino que marca la vida, desde las aceras opuestas de un cruel destino escrito, recordando lo que fuimos, lamentándonos profundamente por lo que no logramos ser, porque ese tiempo habido para amarnos, viviendo los sueños más anhelados, no fue suficiente ante nuestros ojos…


Sabes...
No podemos olvidarnos, nos amamos
y un amor como el nuestro no puede terminar asi.
Dejemos las lágrimas al viento y volvamos al camino del amor
cerremos nuestros ojos
y dejemos hablar al corazón
ese corazón que grita en la noche callada
no puedo olvidarte, sólo quiero amarte.


Con tu partida es la tristesa lo que yo siento
la soledad se hace la dueña de mi vida
y aunque por ti brotan lagrimas sentidas
no se si las veras pues se las lleva el viento
tu no estas pero ya tengo compañia
apenas te fuiste ella vino a verme
es inseparable se llama melancolia
y sin ti no se si pueda de ella desprenderme


Mentiras, todas son mentiras, falacias reflejas en tus ojos glaucos, frente al espejo de tu vida en soledad, al creer que este amor, estaba descritamente prohibido por el destino para ser vivido en los brazos, cada amanecer al despertar con un beso, pero si ahora tienes melancolía tardía, es poco, muy poco lo que aun sientes, por mi…


No intentes confundir mis sentimientos, los lamentos que escuchas de mi , no son sólo mios...... siempre han sido tuyos,
tus besos se negaron a mis labios, tus ojos me abandonaron, tu alma se alzo en vuelo,
por instantes....largos momentos y yo ...siempre estuve ahi...esperando,
la esperanza me vestia, el amor permanecia en mi guarida, la pasión se alentaba en soledad y yo..siempre pensando en ti.
No, no son mis mentiras, tampoco son las tuyas.....
ni es mi traición ni felonía, recuerdas querido mio,
simplemente me dejabas sola, en agonía, en la espera,
mi espíritu perturbado salio a un retiro, pero mi corazón estaba con el tuyo, no lo viste , te cuidaba.
Estas gotas derramadas son ahora del aire, no las quiero mas en nuestras vidas, porque estas lágrimas... son hijas del viento.


Claro, como del viento pudieras decir hoy, que fueron igualmente las palabras por llamado, pero que nunca, nunca, fueron oídas, francamente, notando mi olvidada presencia, frente a ti, aceptándolas como tuyas, dentro de tu inconmovible corazón, pero tranquila, porque con el tiempo llegará lentamente algún día, la resignación que necesito para continuar viviendo, sin tu amor...



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