Peniel Ramirez

Hablando de vinos


Tengo un deseo orgánico
añejado
con ternuras de ciruela y miel.
Para el decante,
el escenario,
quiero que sea
tu piel.


Es tiempo de abrir la bodega,
uhmmmmm exquisito
el morapio está en su tiempo,
delicioso sabor , delicada textura, muy buen año...
prepara la copa....
separa la piel.


UVA...
NECTAR...
olores de años y madera,
de lujuria y sabores todos,
de beberte despacio,
y saborarte con los ojos,
desde el vino rojo de tu sangre,
hasta el dulce provocativo de tus poros,
¡SI! lo admito...
degustarte desde el comienzo,
y probarte lentamente y fascinante,
es mi priveligo y mi placer.


Este deseo me embriaga
dejame dipsómana con tu aliento
disfrutar del aroma de tu simiente,
colgarme los tragos desde tu vientre,
lamer el nectar de tus años,
derrama en mi piel toda tu miel,
come mis ciruelas
estan cerca del aljibe,
brindemos con nuestro mejor vino
sudor añejado por nuestra piel.


Con vino blanco brindamos
nuestra perfecta noche de amor
en la cual nos entregamos
ebrios de pasión
y sin temor
nuestras caricias
húmedas
con sabor a miel.


Tus deseos embriagan los mios
deseo beber de tu copa , lentamente
toma las botellas
no las cuentes
deja los corchos aun lado,
pretende que el vino no tiene aroma,
que mi piel y tu piel son una sola,
succionas mis tragos,
altero las láminas y cambio tus años
libera tus caldos,
dejalos correr en mi pelvis,
dormir en mi ombligo
deleitar mi verguenza tibia,
cubreme con tu piel,
dame del vino en tus labios.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.