MI VOZ

Carlos Justino Caballero

 

Oyó mi voz que tocó su oído,

tal vez deshabitado, y añorando

un sonido de amor.

Fue resonancia de guitarra que llenó

un vacío dormido.

Tembló en su interior ese canto

al que había cerrado sin cerrojos

su propia alma…

 

Y respondió con su voz,

intacta melodía de mujer apasionada.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.