Dispensario

Francisco M. Ortega

 

Una noche
en las urgencias médicas
se cruzó la muerte con tus ojos
sin levantar la vista.
La bata blanca y tu sonrisa
en la sala de espera de la vida.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.