12:16

Alexandra Quintanilla

En las noches 
mientras me embriaga la soledad,
mi mente recuerda tu nombre.
Y no tiento muy bien el por qué,
sigo llamándote cariño.
Cosas a las que una se acostumbra por mero joby.

… 

En las tardes
cuando la rutina ha terminado conmigo.
Mi compañía puede que te necesite un poco más que ayer,
entonces pierdo.

Durante el tiempo,
¿mi vida, vas a seguir de necio?
Escondiéndote en cada extraño que conozco.
Atrapado en los labios de cualquier tonto.
Me estás enloqueciendo.

En la madrugada, 
cariño ¿no voltearas?
Las estrellas se están cayendo…

Es tonto,
que en la tristeza de mi alma te siga bendiciendo.

Caminas como si fueras un milagro 
Mientras me pregunto por qué.
No pude conocerte a tiempo.
Es tarde, 
tarde en la absurdidad de nuestro para siempre.
Creo que estoy perdiendo.

En la oscuridad,
en la bohemia y solitaria fortuna de lo incierto
te necesito más.
Entonces quizá pueda ser que logre desprenderme.

… 

A la luz de luna,
preguntas por qué 
¿Me es imposible enamorarme?
En la penumbra me dan ganas de responderte:
En la cara siempre miente.

Eres tan preciosos
quizá como los astros que resplandecen.
Me encantaría decirte que esperes, 
pero se ha hecho tarde.

Es confuso escucharte decir que
E iras al mar a preguntarte
por qué no fue eterno.

Pero quizá un día libre después del tiempo 
en este mismo pueblo fantasma
Nos topemos más maduros.

Puede que algún día talvez 
o tal vez no, mi querido
Te pueda seguir queriendo.
Pero los sentimientos son tan inciertos.

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Comentarios1

  • alicia perez hernandez

    Que gusto volver a disfrutar de tus versos.
    saludos Alex



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