Manos III

Cuervopelirrojo

Hoy al despertar note aquella postura rocosa de mis manos, a lo mejor era mi piedra de Sísifo la que sujetaba con tanto esmero, o yo que sé alguna espina o un misterio de los estigmas.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.