SEGOVIA

nachosol

Mil ojos de piedra

han visto cruzar el tiempo,

latín de vanidades humildes,

sombra a la sierra de Guadarrama;

piedra que fluye agua para calmar

las gargantas, agua de gárgaras

que vociferan su antaño esplendor.

Roca de piedras veladas, preñada

de humareda de carne bisoña,

fortaleza de fortín y alcazaba,

templo alzado al cielo.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.