migreriana

Asì como cuando aprendes...


Asì por donde la cordura se conjuga con los acordes de tus laberintos,
me pierdo y aprendo a amarte, con la mùsica de tu intensa armonìa,
y lo sabes, aunque no puedas comprender este nuevo idioma ,aunque el silencio
cuele los implìcitos, no hace falta lo dicen tus ojos que rompen en un aluviòn mi cuerpo.
Asì como cuando das un paso y sabes que no es una vuelta de pàgina,
aunque el misterio avale tu màscara, yo te leo amor mìo desde la distancia.


A veces siento el murmullo del silencio,
entiendo los espacios y un idioma que creo,
es tu amor el que me llena de pensamientos.
Se que me lees, y sabes que te extraño,
que tu inspiración me vuelve inmortal.
Adoro esos espacios, donde puedo
penetrar con cada acorde de una música
que sueño bailar contigo,
y la distancia no sea solo,
un mito inalcanzable
y que pueda plasmar en tus labios
todo ese silencio implícito
lleno de amor.


Así como cuando aprendes a vivir como hombre
sabemos que el tiempo nos muestra su sendero,
donde el corazón palpita como la misma Tierra
para mostrarnos que esta existencia es efimera.
++++++ El Hombre de la Rosa ++++++


Así, como cuando aprendes
que el sufrimiento de amor
es el corazón quien recibe las heridas,
es el alma que hace de ellas un arte
que convierte en letras, apaciguando el dolor en el dulce arrullo de música y armonía.
Tienes razón amor mío,
pero no somos tan distantes
cada vez que te acercas
logro sentir a tu corazón,
y ya no es,
una vuelta de página..


Estamos y aprendes a vibrar en una danza inconmensurable, las palabras
sorprenden, el sol quema hasta las astas màs distantes y tu desde la orilla
Aprendes a conocer lo que encierra el caparazòn de una mujer que a veces
y solo a veces devela el misterio de los posibles puentes cercanos,
las huellas de un itinerario intermitente con una rima que se hace contìnua,
y decide ser poema para gestar el aura de aquellas instancias que nos unen.


Te espiaba,
leyendo tus versos cargados de amor,
tal vez aprendía de vos,como expiar
culpas y dolores, hasta tal vez
dejando que mi alma también aprenda.
Quién diría que esos puentes
tenían la misma dirección
que mi existencia,
que pueda verte allí
dónde te inspiras, en ese bello paisaje
donde mi sueño se despojó de todo mal,
y donde mi inspiración vuelve a verte..



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