Joan Pined

Rosa

La madrugada transcurriendo, viendo

el amor puro silencia, presencia

la herida, la querencia, consecuencia

del aroma de una rosa abriendo, hiendo

ardiente y sutil, consintiendo, siendo

entre la brisa la esencia, sapiencia

de la flor, excelsa inocencia, ciencia

de lo sublime, ascendiendo, sonriendo

dulcemente a la fragancia, elegancia

inquieta y divina ilusión, pasión

que extasía mi vida hermosa, diosa

amada de los ríos de mi infancia

torbellino en expansión, efusión

infinita, maravillosa rosa.



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