Emi Parra

Tanta Prisa y se va tu Risa (Púdico Final)

Tanta Prisa y Se Va Tu Risa (II)

Púdico final

 

La confianza quedó en sombras

donde ya no había farolas

ni estrellas, ni lunas, ni odas.

Lluvia sobre la acera

en la mano, una copa

en el fondo vacía y sola.

 

Había, si es que lugar hubiera,

remilgos, caricias, abrazos

y un beso, un beso muy largo

de esos que dejan sin aliento

no tan suave como el primero,

pero largo, cual mes de enero.

Él más se acerca, y tú juegas

con tu osadía impermutable,

jugar por jugar.

¡Que estrés! no domar

la calentura indomable

de quien no sabe lo que hace

pero quiere que lo sepas

¿qué va ha ser?

¡descarado! va al ataque.

¡menudo contratiempo!

bifurcación de necesidades:

Tienes el cuerpo ardiendo

y heladas tus verdades.

 

¿Dónde estás?

rebelión de vanidades

disyuntiva moratoria

no tener dificultades

para tocar la gloria

¿y qué hacer?...

¿dejarte llevar?...

¿frenar sus modales?...

Ya te gustaría a ti

que la luna aconsejara

¿qué hacer en este instante?

donde eres una…

una, algo distante.

Los besos sin emoción

que raros son...

-¿Me llevas a casa?

otro día si acaso-

¿No es eso lo que querías?

¿que te haga un poco más de caso?

-Claro, ahora mismo te llevo.-

Si ahora va a resultar

que es todo un caballero

no un simple caradura

y si has de poner un lunar

o algún pero es, sin duda,

su mástil siempre erecto

loco por fondear

un poco mas adentro.

 

Su mirada cristalina que decae

hacia tus labios cerrados.

Te gustaría abrirlos…, no es tarde

Su perfume, sus ojazos.

¡Hay! Qué suplicio

no estar en la onda

ni llevar el vicio

a buenas horas

así de recosido

como los hombres

su ley, su pergamino.

 

-Gracias por todo.-

Se despide la bruma

ahora es todo mas claro.

-Si quieres mañana

te espero a la una

y comemos juntos.-

de tus ojos, de tu boca

de todos tus mundos.

 

Mucho mejor, llegas a casa

descansa tu alma, tu mirada

que ya no esconde emociones

donde solo hubo complicaciones.

Mañana será otro día:

la espera, sus ojos

tienen protagonismo

donde solo habían rastrojos

ahora puedes verlo

tan real, tan bonito

poder echarle de menos

esta fría noche…

y las que hay hasta el infinito.



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