Raquel Andreu

El último tren

No sé muy bien qué haces aquí. Ni siquiera entiendo cómo llegaste. Ni porqué decidiste quedarte.


Menos mal que has llegado a tiempo de coger el último tren. Casi se te escapa. Había pocos billetes disponibles. Mucha gente como tú los necesita.


El viaje no es muy cómodo, te lo advierto. Habrá algún bache que otro. El camino es algo oscuro y, a veces, nos quedamos sin luz. Eso sí, el trayecto te resultará familiar.


No puedo asegurarte cuando llegaremos. Hay gente que se baja en la primera parada. Y nosotros esperamos por si quieren volver a subir. O por si otros ocupan su lugar.


Este tren siempre va lleno. Así que no te sentirás sola. Te recomendamos pasear por los vagones y descubrir nuevos viajeros. Quedándote sentada puedes perderte muchas cosas. 


Sabemos que el billete ha sido un poco caro. Y que has perdido otros trenes que hubieran merecido la pena. Pero, al ser el último, este tiene condiciones especiales.


Tenemos a tu disponibilidad muchas cosas para amenizar el viaje. Música, libros, películas. Úsalas. Así la distancia se te hará más corta. 


El tren ya está en marcha. Y lo más importante es que tú te has montado. No seas de las que se baja a la primera de cambio. Ni cuándo vayamos a revisar las vías por si todo sigue bien. 


Sentimos que este viaje no sea todo lo bonito que mereces. Porque no lo será. Pero te has sumado a la lista de viajeras valientes. Y de ahí ya no te saca nadie.


Te prometo que llegarás a tu destino. Y que ya no habrá más últimos trenes. Ni trayectos difíciles. Ni caminos oscuros. Y, aunque no será fácil, te aseguramos que merecerá la pena. 


Y te darás cuenta muy rápido que no tenías que habernos esperado a nosotros. Tú te mereces muchos primeros trenes. Muchos primeros viajes. El último ya pasó. 

Comentarios1

  • Sebastian Cruzz

    Dios, que lindo te felicito.



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