Raquel Andreu

¿Y ahora qué?

Si apuestas te la juegas a perder. Siempre has creído que la posibilidad es blanco o negro. Pero hay una escala de grises infinitos en tu contra.


Si te quedas vacía luego es difícil volver a llenarte. Y, aunque te lo advirtieron, decidiste ir a por la gota que colmó el vaso. Y te derramaste. 


Cuando vas a la guerra sin escudo, es normal que te claven la espada. Y puedes lamerte las heridas, pero eso no hará que cicatrices más rápido. 


El que avisa no es traidor. Pero, joder, cómo duele darse cuenta. Con tequila y limón la sal es analgésica. Pero escuece cuando la piel está en carne viva. 


Las vendas son una cura temporal, pero te dejan ciega. Apagar la luz sirve para ocultar al monstruo, aunque él sigue ahí. Debajo de tu cama.


Había dos caminos. Y escogiste el difícil. El que ponía "no pasar". Y ahora te encuentras en un laberinto sin salida. Espeso y con espinas.


Sabías que estaba prohibido y decidiste saltarte las normas. Ser la valiente. Aún sabiendo que el cementerio está lleno de gente como tú.


Está bien que des mucho. Porque eres mucho. Pero cuidado si lo das todo. Porque te quedas sin nada.


¿Y ahora qué?

 

Comentarios1

  • Omaris Redman

    Buenas reflexiones Raquel, saludos,



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