Mario Poblete Brezzo

Franquicias poéticas...

Nunca esperé retomar en mi vida,

este camino, que había perdido

porque sufrí desamor sin sentido,

cuya crueldad me causó gran herida.

 

Lo que a pesar, del dolor sostenido,

fue la razón, que influyó en gran medida

que adelantara, un proyecto que anida,

donde me inspira el querer recibido.

 

Si es renacer, el amor que encontré,

siempre le doy gran pasión y caricias;

Y por mí honor; Yo jamás mentiré!

 

Porque los versos, me dan las franquicias;

Para escribir, sin nombrar; ¡Te amaré!

¡En las intrigas de historias ficticias!

 

Autor: Mario Rodolfo Poblete Brezzo.

 

Nota: Borrada y guardada.

 

Muchas Gracias a Todos.

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Comentarios3

  • Antonio Miguel Reyes

    Siempre claro como evidente.
    Disculpa que no te siga como debiera al no disponer de internet.

    Un abrazo

    • Mario Poblete Brezzo

      Muchas gracias, Antonio. Te comprendo perfectamente.
      Yo, años atrás, cuando volví a casa, porque me enfermé y mi Madre me fue a buscar, por una gripe que sufrí de niño cada 4 años, y se desarrolla en horas nada más, me sube la fiebre demasiado y comienzo a toser y convulsionar. Y me deja muy mal. Pero no ha vuelto, y es por eso que me cuido mucho. Me cuesta recuperarme y por la tos mi caja toráxica me duele por lo menos un par de semanas. Bueno, el cuento es que pensaban que volvería a trabajar y ser la niñera y la billetera de todos de nuevo. Y no fue así. Y me instalé en mi taller en el patio y ni salía para terminar mis libros y mis poesías que acumule por años.

      Comenzó la guerra entre mis parientes y yo. Mi Madre me apoyaba, pero poco podía hacer.
      Me cortaban la internet, para que no pudiera publicar, ni estudiar ni bajar libros que quería leer o simplemente leer a poetas que no conocía o desarrollar mis trabajos de investigación.

      Entonces comencé a ir a un restorant cercano en que conozco al dueño y a toda su familia porque trabajé con uno de sus hermanos, al que le manejaba un camión de frío para una cadena grande de supermercados. Me sentaba en el último rincón del local y trabajaba en mis cosas por horas y horas. Y a cambio le hacia servicios en cuanto llegaba a las dos de la tarde, y así no me interrumpía a cada rato con que fuera a comprar u ordenara los cooler o lo que fuera que necesitara él para el local. No hablaba con nadie a pesar de que conocía de vista a todos los parroquianos, pero no eran mis amigos. Ninguno me interrumpía ni nada. Pero uno siempre me ofendía porque es homofóbico y yo, a pesar de que me enconaba mucho, nunca le contesté nada.

      Hasta que un día, me levanté al baño y me hizo una zancadilla, pero no me caí y se levantó de su silla gritando, acusandome de que lo había pisado intencionalmente, me tomó del pelo tirándome y ahí si me aburrí y lo acomodé para golpearlo y es más grande que yo...Y antes de que lo golpeara, se le fueron 5 o 6 parroquianos encima...Uffff, que no le dijeron, y lo golpearon y para fuera. Yo quedé sorprendido de verdad.

      Tranquilo poeta, no te ensucies las manos con este tal por cual, sigue trabajando que aquí no ha pasado nada...Miré al dueño...¿Quieres comer algo Mario? La verdad que sí, le contesté. Ya vuelve a tu mesa, yo te preparo algo.

      Volví a mi rincón, totalmente sorprendido por lo que pasó, me senté y comenzaron a pararse iban al mesón, pedían algo y me lo traían para brindármelo...Bebidas, cortos de licor, porque es lo único que bebo a veces, torta, que se yo...Hoy en día son mis mejores amigos y se han portado muy bien conmigo por años. Ya no voy por horas como antes. Pero voy todas las noches muy tarde y le ayudo al dueño a bajar las cortinas, voy a comprarle a su señora siempre algo que gusta de comer en la noche. Y cuando vuelvo atiendo a los parroquianos, a mis amigos, que no falta que alguno quiere que vaya al cajero a sacarle dinero o que les compre cigarrillos o lo que sea, que vaya a guardar los autos a sus casas, nunca falta. Y comparto un rato con ellos. Si el dueño va a cerrar tarde porque hay bastante público, le digo a la hora que volveré a ayudarlo a cerrar y dejar todo ordenado, o me llama y voy. Y cuando hay futbol, voy a atender las mesas.

      Gracias a la internet que no tenía en esa entonces, encontré muy buenos amigos de verdad.
      Hoy en día tengo mi internet, vivo solo en mi casa, porque mi Madre me la dejó en vida a mí.
      Mis parientes tratan de acercarse a mí, pero yo no quiero nada porque se portaron muy mal.
      Y he podido ahorrar, para irme, y no me falta nada ni tengo que depender de nadie y nadie me corta la internet por supuesto.

      Y mis amigos, saben que trabajo toda la madrugada, así que si les pasa cualquier imprevisto, me llaman y yo voy de inmediato a ayudarlos, porque saben que pueden contar conmigo y yo con ellos 😉
      De verdad que algo bueno tengo que haber hecho en la vida, para vivir lo que estoy viviendo y sobrevivir a la pandemia, que algunos se contagiaron y alguno murió. Así es la vida, Antonio.

      Nada que disculparte, y espero no aburrirte con lo que te cuento
      Ánimo, Antonio, ya se solucionará tu problema.

      Un abrazo.

    • Maikel Mendoza

      Maestro! Esquisitos sus versos. Vaya un cordial saludo desde Colombia. Es un gusto leerlo

      • Mario Poblete Brezzo

        Muchas gracias, Maikel.
        Me alegra mucho que me trates con tanto respeto, a mí y a mis versos. Es algo que aprecio y valoro mucho. Y muy satisfecho por que hayas disfrutado la lectura de mí poema, que es un intento de soneto, como suelo llamarlo
        Mis saludos y un gran abrazo, Maikel.

      • Freddy Kalvo

        Hermoso y aleccionador soneto dactílico pleno, mi estimado Mario. Tu pluma se continua luciendo con todo portento.

        Abrazos fraternales amigo Poeta.

        • Mario Poblete Brezzo

          Muchas gracias por tan valioso y preciso comentario de mí soneto, Freddy.
          Sigo perseverando cada día para crecer más. No hay otra forma, más que trabajar duro siempre y poder alcanzar las metas que nos proponemos, por nuestra satisfacción personal.
          La que se siente muy bien y bastante grande cuando se reciben comentario como el tuyo, Poeta.

          Un gran abrazo Amigo Poeta Freddy.

          Mario.



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