José Luis Galarza

DELICIAS EN MI JARDÍN



Las rocas contribuyen con sal y armonía

y el deslizamiento de la humedad.

La humedad es recreada en un paisaje

a la vera de las rocas, pinta los saltos

meditabunda en la concavidad.

Detiene la caída en una piscina

que sumerge el rostro reciente

La reserva de energía está en el vaso /

en la roca que retiene la historia /

con la frescura y la interrupción

anhelada / puesta en la transparencia

de lo primitivo / está el retorno /

no digo la regresión, sino el retorno /

el rebrote de la vida en la cascada

que está cambiando el humor

de este paisaje / no sabe a flores silvestres

no sucumbe en esencias artificiales.

Retiene de las fragancias

las caricias del viento / las espigas de trigo

en el campo se doblegan por ti.

El trigal reserva la salvación,

la contiene uncida de la naturaleza

que se desgrana en los labios deseantes.

Liba la emoción que hace vibrar,

esta fuente transformadora

tintinea con la gracia de un destino

que liba la suerte en el paladar

y derriba la frontera en un viaje.

Desprende del líquido el nacimiento,

los brotes a la par de las rocas,

no se separan / lo común los embriaga

no separan esta pasión que les dio vida.

La sombra de la roca y la frescura

que encumbró el éxtasis en la piel,

la hermandad brota incipiente y fresca

con el color forjándose / crujiente 

la comunicación estrecha sobrevuela,

múltiple prolifera con la misma tierra

el grano que se parte para alumbrar

la residencia de un equilibrio.

Reserva el perfume sagrado,

las moléculas que engendra /

el monólogo del bosque /

amando el agua / el desove

de la proximidad es un brote

y una extensión, tendida

en el ingreso de la luz,

en el espacio que comienza

a latir como el primer latido.

El fruto llega maduro a caer

sobre el hambre y crea

el hambre brotando en la aridez.

Si el dulce es la gota de miel,

la savia oculta, la sangre del tallo

que derrama el placer,

la pintura que fortalece,

la prosperidad del equilibrio,

el sonido da tranquilidad.

Los recuerdos se debilitan

y muchos están enterrados

en un silencio inaceptable,

el único inaceptable /

el que no tiene regreso /

el sepulcro de un hermano

que pierde su cuerpo

entre los deshechos del amor.

Se disuelve un gránulo

del hogar de la diversidad.

La delicia es un paisaje complejo

que cobra forma en la imaginación.

Desprende un sonido que está

en el fondo derramado de una vida,

un concierto desanudando

y le prestás atención

como si fuera preparado para ti.

Pero la belleza está inspirada

en la polución, en las hierbas aromáticas

el comportamiento natural, la rebelión

se está abriendo en el ruido,

el llamado de la desesperación.

Hace tiempo que nos lastiman,

vemos la nostalgia y el estrés

incontenibles que cambia el rostro

y la voz de los hijos / parecen extraños

el río crece / indaga / intimida.

Somos testigos de la noche,

cuando caen los perfumes del bosque

nos está bañando la emergencia.

Una confidencia deja los brotes

de la desesperación / el equilibrio perdido.

Queda en la calma la bendición de la visita

el rumor abriendo / penetrando /

amando para sanar el dolor /

la ausencia / asolada la mirada

recibe otra vez tu intensidad.

La pasión es este brote que necesita

ver la luz rompiendo la dureza de la tierra,

el gran jardín en tus ojos y en el bosque

florece con la expectativa,

la vida que entrega / la comunidad

que se abre con tus árboles

son usinas elevadas en el éxtasis.

Un durazno derrama el azúcar y

las bananas endulzan el estío,

despiertan húmedas las hierbas,

una fragancia acaricia y

mezcla la intensidad en mi jardín.

Intenso verde, sangre verde,

fluye captando la energía que brota

en los colores y en los bramidos.

Quiero tener el lenguaje de la selva

entender esa intensidad,

tenemos mucho temor

y poder / no basta para acallar la conciencia,

sabemos que no entorpecemos nada,

de ningún modo, no importa la maniobra.

Hincado de rodillas,  indefectiblemente,

ante el jardín que reúne la presencia

/ el fantasma /

resoplo de las fuentes íntimas,

las colinas y los valles internos

que están en estas manos,

que no quieren abandonar el abrazo,

que rechaza para siempre la distancia,

que crece en el temor la soledad,

que angustia profunda y cobarde,

que pierde el refugio de un jardín,

que enturbia / fosa / la riqueza de mi jardín.

 

(En Botellas en el aire, 2019)

Todos los derechos reservados ©

Comentarios2

  • alicia perez hernandez

    SIMPLEMENTE MARAVILLOSOS VERSOS EN TU DECIR Y SENTIR POETICO.
    SALUDOS POETA

  • José Luis Galarza

    Alicia querida, gracias por pasear por este jardín.



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