La Camiseta Número Tres.

Poemas Peregrinos Pantaleón.

La Camiseta Número Tres.

 

Te calaste la camiseta de franela en tu cuerpo, con mi dulce aroma

Te quedaba grande y tus lindos pechos florecían al moverte

Bailaba en tu cuerpo, cual mariposa buscando el vuelo de libertad

Era la camiseta, que cubrió, los campos fértiles de mi tierra

 

La usaste de piyama, para que te acompañara en tus sueños

Estuvo junto a tu corazón, buscando la calma, que tanto necesitas

Dejas tu aroma en los poros de la camiseta, como rayitos de sol

Te escapaste galopeado, cual potra salvaje, con tu pelo enmarañado

 

La camiseta era mi identidad, la identidad de la habitación vacía

Era mi golondrina que volvía, por las noches a buscar su tierno nido

El silencio llega, como luciérnagas alumbrando mi vida y mi amor

La camiseta es como una rama ciega, que trepa en busca de su libertad

 

Quizás no use la camiseta en la fiesta, de despedida en media noche

La arrimare a la almohada, buscando la paz de este viejo amor

Es la compañera de mi soledad, avece me aprieta hasta asfixiarme

En luna llena me calienta la sangre sin permiso, esperando ver tus ojos

 

Sufre mi sangre por seguir esperando, las estrellas de los tres caminos

Con la camiseta puesta camino, por la tierra del norte

Hay días que tengo los pies incrustado, en los recuerdos del sur

Duermo con la camiseta abierta, para que entren los sueños viejos

 

En el fondo de las mangas de la camiseta, estamos juntos

Te cubre la piel fría del pecho, secando el sudor de tu cuerpo

La tela tiene mi apellido, que cuando te la pones, quema tu cuerpo

Te olvidas de todos, los trance de mujer en celo, acurrucada en la noche

 

Siempre espera, para que luzcas tus pechos, como caracolas en la arena

Sé que mi camiseta te queda grande como un toldo, protegiendo tus lunares

La camiseta que cubre tus caderas, en el ronquido del roció mañanero

Tiene bordado un numero tres, como un viejo futbolista del antaño

 

Con la camiseta puesta, dejo los tres caminos y con el mi mundo

Derrotado sin sacar, el seguro de las puertas del corazón malherido

Como un sabio pastor, estaré donde tú me quieras encontrar

En el otoño, en el horizonte, frente al mar, en los tres caminos que nos dejo la vida.

 

Brooklyn NY Junio 15 2022

Pantaleón

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