Un huracán dividido en dos

Valedelcaa

Recorres la vida sin completarla,

y comes en mesas sin manteles.

das vueltas, volteas los adornos de mi casa;

subes, bajas, tiras al aire papeles. 

 

Y sos de esas personas que,

como remolinos, desorientan al porvenir.

 

Sos de esas personas que hacen que crea

que mi amor tengo que medir. 

 

Yo intento entonar un par de vocablos

para ver si consigues calmarte;

no me percibes, te soy invisible, soy humo,

haces que las manos quiera atarte.

 

Cada vez que sabes que estoy aquí (señalo tu pecho),

te rebajas a escaparte de o hacia la suerte.

 

Nunca se sabe: sos viento y tierra,

luz y lluvia, serenidad y lucha,

vida y muerte.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.