ELLA DECIDIÓ ENAMORARSE

EL QUETZAL EN VUELO



Ella se enamoró de ÉL, como se enamora un vaso vacío de un charco

No era como el la trataba, porque así lo hacía con todas y era evidente,

Siempre lo pensó como su todo, su cielo, su mundo. Nada existía fuera de sus brazos,

Y ÉL lo entendió mal, nunca la ayudo a crecer, a superar su baja autoestima.

 

Empezó a sentirse en el edén, cuando caminaba a su lado, mientras Él, un macho más,

Ella pensaba que a su lado brillaba. En una tarde cualquiera había encontrado su naranja entera, su complemento, su alma gemela, el sol de su vida, su brújula y la barca en mar tranquilo. Trataba de estirar los segundo junto a Él y hacerlos eternos, horas, siglos.

 

Dentro de su felicidad, empezó a conocer lo que no era amor, lo que no hace una pareja,

Experimento cariños agresivos, engaños justificados, asuntos familiares que lo distraían,

Esas prolongadas juntas de oficina que se prolongaban hasta la madrugada y sus ropas siempre venían con esos olores extraños que suenan en cualquier desengaño.

 

Las discusiones y los enojos casi a diario hicieron que cediera, que justificara y perdonara,

No quería perder al amor de su vida, aunque otras estuvieran exprimiendo su naranja, su alma gemela se estaba convirtiendo en trilliza, su brújula era una veleta. El sol de su vida lo tapo una nube. De pronto se vio como naufraga en un mar enfurecido, turbulento.

 

Un día que estaba maquillando su desamor frente al espejo, descubrió, lo que era; en lo que se había convertido, se dio cuenta que solo llevaba una botarga de amante. No recuerda el tiempo que transcurrió frente al espejo, ni de donde broto la luz y el valor, para dejar su pasado en ese cristal maligno que se cree nuestra conciencia y nos apaga la luz exterior.

 

De pronto ella se vistió de color enamorada, se encamino a su oficina, como tantas veces lo había hecho a rogar el perdón y ÉL ahí la esperaba, platicando animadamente con una compañera de oficina y ella lo invito a comer y hasta accedió que fuera su amiga en turno; como tantas veces lo hizo, cuando Él, disfrazaba sus infidelidades de compromisos de oficina.

 

Al despedirse, ella dejo en la bolsa de su chaqueta, su renuncia inapelable y marcho de frente al sol, con una luz que opacaba al mismo astro. El arrugo el papel y lo tiro junto a la nota del restaurante y también sintió alivio y permiso de continuar con el naciente romance que estaba emprendiendo y que era 20 años menor que Él y su fruta fresca reciente.

 

Para cuando el quiso volver, ella ya no lo necesitaba para sonreír, para vivir, para brillar, ya no era un vaso medio vacío, El volvió, cuando ella se quería demasiado, brillaba con luz propia, volvió cuando ella decidió ponerse de novia con ella misma, descubriendo cada día un brillo nuevo y logro reconciliarse con su espejo y ser amigas. Completo su imagen.

 

LENNOX

EL QUETZAL EN VUELO

 

 

 

  • Autor: lennox, el quetzal en vuelo (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 18 de enero de 2022 a las 10:22
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 34
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