damian flores

El cantar de aquel gallo...

Sigo escuchando 

el rumor del silencio

y el cantar de aquel gallo

que vive prisionero

 en una jaula

Canta con tristeza,

quizás añorando su libertad

que se le negó  desde que nació

y se le confinó a su cárcel

Un buen día saldrá de ella

le recortarán algunas plumas

y lo atarán de una pata

a un pequeño poste en un patio

Lo entrenarán por varios días

para que se ponga en forma

y aprenda a matar sus enemigos

en una pelea donde no hay ventajas

¡se le afilaran las espuelas!

¡sus armas en la pelea!

Y al llegar el momento

se enfrentará en un ruedo

a un enemigo nunca visto,

en igualdad de condiciones

Y tiene dos alternativas...

sale huyendo despavorido

o enfrenta la muerte

con coraje y valentía

En el  primero de los casos

¡sele dará muerte por cobarde!...

y en la segunda...

Si gana y queda inútil,

conseguirá la libertad,

para morir en un patio

donde por lástima

se le dará agua y comida 

hasta el día de su muerte.

¡Triste destino verdad!...

Comentarios1

  • Hermes Antonio Varillas Labrador

    Gracias amigo Damián por compartir tan reflexivos versos en favor de la racionalidad, en favor del amor por nuestros hermanos animales, en favor del derecho a la vida... Se me ocurrió escribir algo como una modesta réplica que espero sea de tu agrado...

    “Riña de gallos, riña de inhumanos”

    Recuerdo de niño el día
    que conocí una gallera,
    le bauticé la sampablera (*)
    por Tovar en la serranía.

    De Mérida en la lejanía
    del tiempo y la distancia,
    la tristeza en mi infancia
    al observar cómo morían,

    bellas aves con gallardía
    por fanatismo y locura,
    hacia la faena en tortura
    la obsesión en plusvalía,

    licor de caña clara corría
    y el chimó cual negro tucán,
    en una nube de alquitrán
    de tabaco en puja y porfía,

    por supuesto, no me atrevía
    a asomarme al redondel,
    de la lucha feroz y cruel,
    pero algo aterrado veía,

    como al público complacía
    la muerte por las apuestas,
    de esas caras tan funestas
    nunca osé escribí poesía,

    pues del predio desaparecía
    el raciocinio cual lobo arisco,
    y evoqué al Santo Francisco
    en su dolorosa profecía,

    “Voy al zambo” ya les oía
    y pocos van al cenizo,
    bajo un malvado hechizo
    darían muerte al mismo Mesías.

    – Hermes Varillas Labrador
    #FormandoCiudadanía & #ElArcoIrisDeLosNiños

    (*) sampablera.
    1. f. coloq. Ven. pleito (? disputa).

    2. f. coloq. Ven. alboroto (? desorden).

    Cita extraída del diccionario de la RAE.



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