Mareth

Sigooo...

Sigo peleando,

perdiendo o ganando,

cada noche es un martirio,

y esto es a diario, 

veo a todos, 

pues de todos modos, 

nadie me conoce realmente, 

nadie ve mi mente, 

mi mente se rompe,

el dolor corrompe, 

cuál espada de doble filo,

¡Solo dilo!,

me consideras un estorbo, 

todos me miran con morbo, 

tiemblo al escribir,

porque puedo percibir, 

que todo es el fin, 

me encuentro en un jardín, 

pero en un segundo, 

vuelvo a mi mundo,

Un mundo de sombras, 

donde solo dan sobras.

 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.