José Domingo

Ángulos

 

Párpados desamparados
invisibles al otoño
siempre clara, fama hundida
en la ignorancia.

 

Pájaros oscurecidos
asaltantes del olvido
sin vuelo, flor de cerezo
en resonancia.

 

Relámpagos inefables
lagunillos silenciosos 
luz de nieve, agua salada
en abundancia.

 

Coetáneos ocultos
enlucidos al destino
frío azul, nulo presagio
de la elegancia.

 

Músicas enrojecidas
mudas como topos ciegos
de ojos, retales con plumas
de repugnancia.

 

Féminas inevitables
reducidas a ceniza
acumulado, perfume
de petulancia.

 

Vértices entumecidos
puntas melladas de lanza
dorado escudo, alumbrado
con redundancia.



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