Quién, si no yo

Leoness

Quién, si no yo, vi la llegada

de una musa alada y en

la playa varada, singular

 y muy asolada, quise yo tocar

 

El agua templada, me acariciaba

olas a mis pies, en arena encallaban

y en la arena la huella gravaba,

más, de inmediato otra ola borraba.

 

Absorto en mis pensamientos

mi musa, su mirada me hirió,

por entre la brisa salina

en mi corazón prendió

 

Parecía rusa y de ojos azules

de mirada dulce, hechicera,

semblante de vida placentera

creó en mi perversa curiosidad

 

Me acerque, sonrisa fingida,

la musa Rusa, un beso

dibujó en mi semblante,

idílico deseo con sonrisa respondí.

 

De la mano cogidos, iniciamos

camino de amistad latente,

en dirección a poniente

hasta el roquedo horadado.

 

Mi musa reía, corría, volvía

de mi mano se desvanecía

en mí, euforia transmitía

¡Aquello, prometía!

 

Mi musa rusa me empujo al agua,

buceando, se escapaba de mí,

mas yo,  la seguía, me abrazaba

me besaba y estaba en sintonía

 

Jugamos entre las olas, entre la arena,

abrazados, besándonos, deseándonos.

se levanta y corre. Ya distante,

le grito, ¡vuelve!, ¡vuelve!

 

…cansados, fatigados, abatidos,

Ilusionados, extasiados, embobados.

 

Nos refugiamos en un restaurante.

Seguían guiños, juegos, muecas.

 

Fueron momentos deliciosos,

minutos ancestrales armoniosos.

 

Mi musa rusa y yo decidimos

la acción y eternizar de emoción.

 

Aún recuerdo su cuerpo frio, gelatinoso,

me estremece, ¡no saber su nombre!

  • Autor: Leoness (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 11 de noviembre de 2021 a las 17:08
  • Categoría: Surrealista
  • Lecturas: 26
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