José Domingo

Pájaro senil

Envuelto en sus alas
Así violó su apariencia, Su legado
de plumas quedó expuesto
 
Huye reducido a cenizas salinas
Devorado al fuego líquido helado
Consumido como tiempo vivido
 
Espera escondido detrás
Señuelo, voz arenosa
 
Recoge los besos con uñas de cera
De unos labios rizos papel cebolla
 
Número zángano de arenisca
Redunda, duerme por la puerta
Concierto hundido en el fango.
 


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