Bustillos

BIENVENIDOS A MI CORAZON



BIENVENIDOS A MI CORAZON

El mundo va cambiando, quizás demasiado,
pero aquí ando, con mi corazón tan lleno, tan grande,
tan lleno de cosas para decirte, corazón de poemas,
corazón de espinas, de lágrimas, de alegrías, y de amor.
Un corazón que vive en una torre a veces, y otras no,
una veces palpita, quizás demasiado grande mi corazón,
un corazón tan grande que se puede romper fácilmente,
pero la vida es así, lleno de lo bueno y de lo malo.
Ya se que estoy de paso, como todos, nada es eterno,
y menos yo, que soy polvo, pero polvo de amor,
tan amado, tan odiado, que a nadie dejo indiferente,
distinto a veces, vulgar, y anodino para algunos,
así alguien que pasara a tu lado, y nadie mirara.
Y si me miras saldré corriendo, porque soy invisible,
contradictorio, lleno de tantas cosas, alma de poemas,
una vida demasiado larga, con tantas cosas que decir,
y nadie a quien que quiera oírlas, porque no te gustaran,
odiado, amado, señalado, golpeado, acariciado,
tantas caras de una vida, y de un corazón que aun palpita.

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ENTRE LAS OLAS


Mientras te recuerdo entre el agua salada que te salpicaba.

Entre esas olas gigantescas rompiendo la mar,

entre el ruido de la mar embravecida, tu tan frágil,

mientras desprendías ese olor a flores tan intenso,

tan mágico entre los reflejos del sol en tu cara,

en la mar tan azul y violeta, y las olas rompiendo.

Y los cielos azules luchando por ser mas bellos

que tus ojos azules, grises , violetas o verdosos,

con ese color inexplicable que nunca supe cual era,

como esas nubes cambiantes de color, entre los cielos.

Mientras tu sin saber nadar, te mecías entre las olas,

siempre cerca de mi y las gaviotas en el firmamento,

mientras se oían sus graznidos, mientras volaba la vida,

en esos instantes cálidos como la arena de la playa,

mientras los niños jugaban en la playa y nos sonreían,

mientras tu te movías entre las olas con una rueda de camión,

como improvisado salvavidas, ente las olas que nos mecían,

en esos instantes de pura felicidad, de aquellos veranos,

veranos lejanos que nunca volverán, mientras las flores,

esas flores silvestres siguen brotando tan cerca de ti,

entre recuerdos felices de tiempos pasados,

mientras mi boca se llena del sabor del agua salada,

mientras las lagrimas se derraman como olas de mar,

al recordarte en aquellos luminosos veranos,

jugando entre las olas a vivir entre los cielos,

mientras el aire olía al salitre de la felicidad.

Mientras aún escucho el eco de las olas rompiendo,

en esa mar que nos traía la felicidad de flotar en el cielo.

Comentarios1

  • Tania Maria

    Hermosa bienvenida ❤️

    • Bustillos

      Muchas gracias por tu cálida acogida. Mis bendiciones¡

      • Tania Maria

        No hay de que es hermoso el poema...



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