Sin métrica

Vas al borde

Vas por el borde de la circunferencia del sol. Vas y te sientes el rey más importante de este reino de las esferas, pero te das cuenta que te estas quemando. No sabes hace cuanto te estas quemando exactamente, pero te quemas. Miras atrás y otros se queman contigo, otros que pretenden ser reyes y otros desreinados. Que importa te dices, aunque sabes que te mientes. Te preguntas qué es eso, qué es eso de mentirte. No sabes cuándo fue la última vez que dijiste la verdad, y en realidad ya poco te importa. Quisieras ser más bueno, quisieras coger al mundo en tus manos y abrazarlo y compadecerlo, porque lo miras con esos ojos con que los padres compadecen a sus hijos y con los que los hijos compadecen a todos cuando aún son propensos a este sentimiento. Sin embargo, te asqueas, y mandas al mundo de un gancho contra el piso. Quisieras que a un te importara un poco, pero tu corazón se está volviendo un cristal que cae contra el piso y del cual no vale la pena predicar nada porque su fin ya lo sabemos. Piensas que el mundo te importa nada, y si existiera un calificativo mejor que nada, sin duda lo utilizarías y lo alzarías como quien alza una bandera en señal de victoria. Lo que sucede es que el mundo te importa nada, porque has perdido la fe. Porque la visión que robusteció tu corazón un día se ha esfumado. Te estas esfumando. Nada. Nada. Nada. Tal vez la nada sea el camino. Tal vez. Tal vez. Tal vez: Incertidumbre. No sabes que creer. No puedes creer que crees. Porque creer que se cree encubre la incredulidad. Incrédulo te dices. Incrédulo mil veces. Maldita sea. Maldita sea. Deseas gritar a todos que maldita sea. Que están soñando. Que quien está despierto. Que dispare al cielo quien lo esté. Que dispare haber que sucede. Que dispare que tal vez alguien despierte. Tal vez. Tal vez. Tal vez: Incertidumbre. No te lo tomas enserio. No te tomas ya nada enserio, ni la locura. Locura. Locura. Locura. Tres veces lo dices, y tres veces te ríes. Ahora entiendes, eso de que todos están locos. Todos están locos, pero más locos están los más cuerdos. Maldita sea. Maldita sea. Maldita sea. Esto es una locura. Entonces que te traguen, eso piensas. Que te traguen los guantes que se elevan desde el subsuelo que fecunda la locura. Que te lleven a su seno. Que que importa. Que esto es una comedia. Una parodia de un personaje que murió hace mucho y que nadie recuerda. Que que importa. Subir, bajar, a un lado, al otro, sin otras direcciones más. Esto es lo que somos, y menos mal no somos en verdad. Menos mal estamos abiertos. Y si alguien está cerrado. Si alguien ya encontró la llave para cerrarse, que se la trague. Suficiente tienes, crees, ya crees en algo. Algo. Algo. Algo. Intentas pensar en que. Consideraciones lógicas para un mundo sin lógica. Esto es un disparate. Alicia en el país de las maravillas. Bailas con Carroll en tus sueños. Que dirán los otros. A los otros les importa una mierda. Mierda. Mierda. Mierda. Espero que a los otros les importe una mierda lo que yo piense de ellos, porque en realidad estos es una mierda sin importancia….

Comentarios1

  • Tania Maria

    Emociones... Me gusta tu escrito...
    🙂🤲❤️



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