Mercedes Bou Ibáñez

Tocados y hundidos



 

Tocados y hundidos

Tengo hundida la mirada, perdida, vacía y yerta,
con la esperanza ya muerta y una vida sin color,
al ver la faz desolada de tantos sueños perdidos
en esos ojos tan idos, de las almas sin amor.

Caridad vi que lloraba en la esquina mendigando,
por las calles paseando ni solo un alma pasaba.
Este mundo ya se acaba, los valores se perdieron,
los sentimientos murieron, la Soberbia y la Locura
y el hombre en su chaladura ¡al mundo bien le jodieron!

A Doña Esperanza vi, durmiendo en un callejón,
puso la mirada en mí queriendo tomar mi mano.
A su lado la Ilusión, por querer sobrevivir,
hacía el intento vano de arrastrarse por los suelos,
con su roto corazón y perdidos los anhelos.

Así murió la Ilusión; mágica llave que abría
la hoy anulada y baldía compuerta del corazón.
Presa en la desolación, mi voz tan solo un quebranto,
mis ojos un mudo llanto, al ver muertos los valores,
en un mundo ya sin flores, sin un Dios que lance un manto.

La Bondad, toda hermosura, hace tiempo se perdió,
muy temprano se marchó, una madrugada oscura,
llorando con amargura, porque dicen que ella vio
como murió la Ternura, una noche que asomó
por el barrio la Locura de la mano del Horror.

Murió también el Amor y aunque parezca notorio,
no hubo nadie en el velorio, solo un fuerte resplandor
y con ardiente fragor por las calles gran jolgorio
y al fondo del tanatorio, llorando desconsolada,
una figura encapada que parecióme El Tenorio.

Ya tan solo la Locura es la reina de la Tierra,
junto al Señor de la Guerra, se reparten el dolor.
Con una absurda conjura y la religión al mando,
por el mundo van sembrando la miseria y el terror.

Mercedes Bou Ibáñez

Comentarios3

  • Original Oriflama Infinita

    Que no se pierda la ilusión,
    tampoco la fuerza, ni el tesón
    Que no se vaya la luz de tu corazón,
    ni sea apagada la yama del amor
    Que la tristeza tiene un fin quizás
    y es siempre aprender del error
    No vale la pena rendirse, jamás!
    No existen límites para la bondad
    Despejadas las miradas verán
    la verdad del sentir, que nada mata,
    ni miente palabra, ni tiene maldad,
    pues directamente nos nace del alma

  • Antonio Miguel Reyes

    Ya lo creo que reina la locura, hasta el punto que la palabra cordura debían borrar del diccionario.
    Felicidades

  • El Biografia.

    Hay mucha verdad en tus letras, maestra, felicitaciones



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