SaitoHajime

Extrañándote

Entra, charlemos un rato,

déjame ponerte un poco al tanto,

ha pasado ya un tiempo,

en el que perdimos el aliento.

 

Tanto que quisiera decirte,

que no pude porque te fuiste,

nada que reprochar, 

fuiste lo mejor por eso estas en un altar.

 

Ahora tengo dos bastones,

que tengo guiar en los escalones,

ella tiene tu pelo,

y eso me sirve como consuelo.

 

El preguntó por ti,

y le dije que eres la más linda Rosa que vi,

tanto que agradecerte,

pues tus oraciones aun suelen protegerme.

 

Cada uno tomo su rumbo,

pero en tiempos malos estamos juntos,

pues tu eres para todos, la unión,

nuestra más grande bendición.

 

Si volviera a verte,

lo primero que haría es abrazarte,

y en silencio mirarte,

pues lo que más hago es extrañarte.

 

 

Comentarios1

  • ADUV.

    Que sincera belleza y tierna conversación en versos el idioma de pocos y que debería ser de todos.

    Eso debes hacer siempre perder el aliento dando lo mejor de ti. Pero los altares son maléficos pues y no son propios de la humanidad.

    Lo propio de la humanidad es el albedrío, los jergones, la lealtad, la familia, el romance, traspasar lo valores y principios aprendidos por nuestras experiencias en conciencia cierta a nuestros hijos...

    Las miradas están bien porque son el principio y para dar una abrazo no hay que preguntar porque el cariño, el querer, el amor...Nos hace ser humanos...

    Felicitaciones aprendiz.
    Mis saludos.
    Me dices cuales son tus compañeros de curso, que Ustedes nunca andan solos...me han contado...Ja.
    😉

    Mario.

    • SaitoHajime

      Gracias, por sus comentarios los cuáles tomaré en cuenta, espero aprender, pues leyendo por acá se deleita uno.



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