Elizabeth Maldonado Manzanero

MADRE

Como madre nos hermano y nos llevó

desde las entrañas al centro de su corazón

y en ofensa y sin razón hemos dado destrucción

su fauna va en extinción, la flora quizás un día

adorne nuestra tumba y quizás este es el momento

en que nuestros sentidos recobremos

al retornar a nuestra madre y depositar

sobre su dermis nuestros gélidos huesos.

Hoy la conciencia depredadora, nos pide más

y más a cada hora, la insatisfacción del pensamiento

nos gira el coco y nos convoca a tomar nuestro

verde tesoro y cambiarlo por concreto,

que de suerte tendremos si alguna vez lo repoblamos

en vez de convertir en desierto los que aún son

territorios bellos, con extensos follajes que alimentan

el espíritu y sus faunas de aves y fieras a raudales…



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