Antero

- Para ti, y lo sabes -


AVISO DE AUSENCIA DE Antero
Bienaventurados los generosos de corazón porque de ellos será el reino de la abundancia.


 

 

Era el 26 a las 17 h del mes, que resultó mucho mejor de lo esperado, en el año de gracia, cuando me abrazó y beso. Con el abrazo pareciera que exploraba mi calor, al tiempo que me transmitía el suyo. Sin dejar de apretarme con sus alas, me besó y, en ese instante, recuperé la inspiración que la tenía huida desde la última vez que la vi. No recuerdo si, en aquel día, me abrazó y besó, supongo que sí, sabiendo, como sé, de la grandeza de su corazón, que se distingue a través de la niebla del tiempo y la distancia.

 

Que extraño todo, cuando parece que estás en el último minuto de vida (lo notas porque cuesta respirar y la vista no alcanza más allá de un pensamiento que no da para un verso) aparece el beso de la mano de un abrazo. Y, primero el segundo, con su calor y segundo, el primero con el calor del segundo y la pasión en su estado más sólido (que es como hielo que se convierte en agua por el calor de ambos) y te hace dudar. En qué punto se empiezan a separar lo fraternal de lo erótico. Pero me da igual, lo que me importa es el calor de esos besos/abrazos, que me devuelven las ganas de seguir la magia de aquella mariposa posada sobre una rosa aterciopelada que, con sus pétalos, me abre las puertas del poema.

 

Me gusta verte de azul marino

también, o mejor, de azul turquesa

pues, siendo uno, de mi mar reflejos

y el otro, el verdor de la espiga

 

sobre tus alas, por los caminos

que son las olas tuyas y bañan

mis recuerdos que, sobre el espejo

donde siempre te miro y me miras

 

son mariposas sobre tu pecho

ancho de juventud y profunda

promesa, que me miran, celoso

 

del viento que conviertes en brisa,

soy y estoy, y quiero ser reflejos

del mar y la espiga que te besa

 

Ahora, libres vuelan las palabras, sin las ataduras del verso, ni la cárcel del soneto, se elevan al encuentro de la mariposa de tu pecho, ancho de juventud y alto como un sueño, para fundir su sentir más azul en la verde esperanza que desprende tu sonrisa. Y por todo ello y aquello que no digo, que es mucho más de lo que pienso, te doy las gracias, Mujer de mágicas palabras y luminosa sonrisa, gracias, muchas gracias, me devolviste la vida en el último minuto de vida. 

Comentarios3

  • Alexandra L.

    Hola Manuel, es un placer entrar al portal y disfrutar la belleza de tu poesía.

    Un afectuoso saludo, Alex.

    • Antero

      Gracias, Alex, muchas gracias. Un fuerte abrazo. Hasta la próxima. Feliz día.

    • alicia perez hernandez

      del viento que conviertes en brisa,

      soy y estoy, y quiero ser reflejos

      del mar y la espiga que te besa
      .................
      Un placer navegar en tu mar de bellos versos, reflejos de tu alma bella que besa despacio cada letra que se funde en la bisa que me llega en cada verso que devoró con exquisito placer, mi querido amigo Manuel. Abrazos infinitos del cielo a la tierra

      • Antero

        Gracias, mi bella Alicia. Un fuerte abrazo. Tardaré un poco en volver. Feliz día.

      • Sami Sanz 🦋

        Decir que me encantó, es decir muy poco.
        Este poema es divino mi querido Manuel.
        Gracias por tan bella obra que nos compartes.
        Gracias de todo corazón.
        Tqm.

        Besos y abrazos a tu alma bella.

        Sami.

        • Antero

          Sami, hay que seguir adelante, el tiempo no se para. Volveré.
          Feliz día. Besos y abrazos a tu alma irrepetible.



        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.