Jose Luis Posa Lozano

EL SILENCIO

 

A veces hiere el silencio

como una fría navaja

que te desgarra la carne

y se te clava en el alma.

 

A veces ata el silencio

como una oscura mortaja

que te congela el aliento

y te sepulta en la nada.

 

A veces brama el silencio

con un aullido de fiera

que te congela la sangre

y el corazón te lacera

 

A veces hierve el silencio

como la lava del Etna

que arrasa cuanto acaricia

y lo convierte en pedrera

 

Y a veces, tan solo a veces,

es tan helada su escarcha

que hasta la muerte parece

ser una tibia morada.

 

 

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