Antonio Miguel Reyes

La sombra del amor

LA SOMBRA DEL AMOR

 

Como cada tarde,

es mi cuerpo el que arde

buscando tú sombra,

mi vista se asombra

sin ser yo cobarde.

 

Al verte yacida

tan larga, tendida

el viento alevoso

por ser poderoso

contigo ha podido.

 

Sombra de tus ramas

si tu no me llamas

¿donde me dirijo?

no tengo cobijo

hoy pago derramas.

 

 

Eras mi consuelo

sin sombra tu suelo

no tengo paseos

tampoco deseos

de seguir mi vuelo.

 

Me entiendes ahora

Es mi alma lo implora

el árbol tendido

tu cuerpo yacido

en féretro mora.

 

Es ese el camino

seguir tu destino

poder cada día

disfrutar la umbría

que marca tu sino.

 

vacío, agotado

Mi estado doblado

vivo la tristeza

perdí mi entereza

con mi amor cerrado.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.