belen lopez sanchez

Corneta soplada

Mi corazón seducido

siente junto a la montaña,

el reinado del amor

y la venda de su guadaña.

La vereda de mi piel

esconde huellas de apego

y el sexo con pasión 

del pecado sabroso del alma.

La gran delicia del cuerpo

su húmedo agujero delata

para llegar soñando de día

a la alta cumbre estrellada.

 

¡Qué haremos desnudos sobre la montaña

espantando piedras y ramas.

Fugitivos del cielo

y llena de lujuria la calma!

¡Qué haremos si tus ojos muertos

a las nubes claras

solo ven el rubor de mis mejillas

en el calor de nuestras miradas!

¿Por qué te conocí sin saberlo

en aquella fresca mañana?

Hoy mi pecho vibra

como una corneta soplada.

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