Lucy Quaglia

Lluvia

Llovía, llovía mucho,

todo el tiempo sin parar,

parece lluvia de otoño

que no quiere terminar.

 

Llovía dentro del alma,

llovía sin descansar,

tanta lluvia no me alcanza

para dejar de llorar. 

 

Llovía en las escaleras,

la terraza, el pajonal,

 las lomas que veo abajo,

 las calles de la ciudad.

 

Llovía por todo el campo,

por el centro, el arrabal, 

llovía regando todo

sin dejarnos de mojar.

 

Llovía, llovía mucho

nadie podía saber

si tanta lluvia de otoño

podía el campo absorver.

 

Lluvia que moja al vecino,

de mi casa la pared,

el pasto, las plantas grises,

la vereda y el verjel.

 

Lluvia que me trae triste

sonidos de mi niñez,

que me recuerdan mi madre

cantando al amanecer.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.