Jiber Ramos

Nada mas 5 minutos




Si los silbos del viento me bendicen y reconocen cuando voy frágil en el altamar violento, no me sorprendería que nada mas cinco minutos me bastarán para caer en la melancolía.


Tan solo cinco minutos me bastaron para enamorarme de tus ojos marrones, de tu mirada penetrante y de tus cabellos lacios, quedando la tarde y la gente alrededor, de aquel momento magico, donde con tu mirada tambien me amaste y me besaste como si nos conocieramos desde hace tiempo, como si yo fueramos viejos amantes.
Jorge Serra.



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