Ángel Acosta

Acecho.

Hoy zarcillos, amapolas, gamones despiertan tu falda

Y apresurado ojo de bálsamo mi ilusión va corriente arriba

Sonríe   pretensiones. Cobija consuelos

Es atolladero del regocijo

Y en este rural vicio de ilusiones

Una mecedora (amarrada a tus caderas)

Soporta esos pezones de salero

La esperanza en tu saliva

Asombrada como un océano donde no falta una ola

Sabes, una ilusión es corona de cascabeles

Adorna tus musgos con sensual, sexual picardía

La ilusión que no sorprende se pervierte

Es errante.    Nómada. Imperceptible como el relincho de los cangrejos

Hay demasiados manotazos para quebrar ilusiones

Necesitamos aguaceros de perseidas contra los imposibles

Hoy zarcillos, amapolas, gamones despiertan tu blusa

Y una ilusión me hace diferente; tanto que… mientras no se presente

El dolor sigue sin rostro.

 

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