Luis Rayo

LA CONCIENCIA DEL BUSCADOR  

He de decirles que por más ilusiones que tengan,

 caerán en un fracaso infecundo.

No basta con imaginar un triunfo en la pasividad.

Caerán las tormentas con truenos y rayos y todo seguirá igual,

pues los deseos no conducen a ningún lado

si no hay emoción en la acción.

 

No se trata de ganar, por el deseo de sólo ganar,

eso no tiene sentido en la sabiduría de la existencia,

y no corresponde a lo que la inteligente naturaleza enseña,

sino que, al entenderlo,

hay que aceptar las debilidades del ser humano,

sí, de ti, de mí, de los demás.

 

En la inacción no se gana, sino se pierde la oportunidad,

pero el temor que acompaña a la inmovilidad, no sólo reina,

sino que busca ocultar el instante absoluto,

y con ello la presencia,

que se disipa entre murmullos y desesperanzas.

 

Qué importa que un alma más se desvanezca en el vacío,

Muchas, demasiadas se han extraviado,

pues miles que intentaron dar pasos trascendentes,

se ahogaron en sus mismas creaciones fantasmales.

 

Una aspiración sigue siendo nada,

si no se ve reflejada en la conciencia del buscador,

que anhela  alcanzar las estrellas, pero más su luz.

 

 

 

 

 

 

 



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