puntoycoma

CAE LA TARDE

Como un campo de girasoles agonizantes

tras la caída de la tarde,

una bandada de mirlos estalla entre los árboles,

elevándose hacia el fondo del cielo que se duerme.

Viento con pájaros sobre el cielo marino.

Cae la tarde, se va apagando 

y yo desde algún tejado 

contemplando los colores,

que mi daltonismo no sabe mencionar 

ni pintar en cuadros absurdos 

prefiero el folio en blanco.

Los colores que no veo

guardados en un estuche intimo.

La armonía de los cuerpos 

se escapa 

con las primeras sombras

y arden los hombres  con las bocas cerradas 

por no expirar el último aliento.

Al fin se derrama la tarde

sobre el cielo desenfocado 

;

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.