Son seres extremadamente divertidos y amorosos.
Por las mañanas te despabilan con un lengüetazo
todo lo que te piden es trato cálido y respetuoso,
si los haces sentir amados serás parte de su entorno.
Si la tristeza convertida en agua asoma a tu rostro
retozando, girando, haciéndote reír de inmediato
verás pronto aparecer junto a ti su peludo cuerpo
precavidos y fraternos escoltas del vivir el mal rato.
Si es la felicidad la que te hace renunciar a su presencia
también te sabrán demostrar con su saludo habitual
lo equivocado que estas, moviendo también tu conciencia
una mascota- amiga siempre será como un rio sin caudal.
Joya preciada de la familia, seres que en habitad normal
sabedores de destino no mendigarían ni comida ni presencia
mucho menos los mimos que le prodigas como a un cristal.
son majestad de sus reinos y esclavos libertinos de inteligencia.

Offline)
Comentarios2
cierto, lastima que tendemos a opacar su brillo, y a exclavizar lo que amamos
retrabajado así quedo:
Animales de compañía
Seres portadores de felicidad
y amor sin condición.
Por las mañanas
te despiertan el mundo
con un lengüetazo
que borra de la noche su rumor.
No piden grandezas:
solo trato cálido,
presencia verdadera,
ser parte del hogar.
Si la tristeza cae en ti
como agua silenciosa,
llegan sin aviso,
girando la pena
hasta convertirla en juego.
Y si la alegría te aleja
por instantes de su mundo,
te lo recuerdan
con ese saludo simple
que devuelve la conciencia
al lugar del afecto.
Son compañía que exige,
y responde.
Un lazo que ata,
y sostiene tu balanza.
Si a veces los miras
como si fueran menores,
te desmienten
con la precisión de quien sabe
habitar el presente.
No mendigan amor:
lo reconocen.
No suplican hogar:
lo construyen contigo.
Son reyes sin trono
y guardianes sin armadura,
dueños de un reino pequeño
donde la inteligencia
tiene forma de ternura.
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