Ángel Acosta

Verónica

Algo me distinguió. Tal vez fui volcán sin cúspide

Avasallado retrato. Un aturdido consuelo

Aquella blanda calma. La orfandad de los ayeres

Brío sin atmosfera. El próximo

grito en su torpe remediar

Hoy algo me identifica. Tal vez un otoñal presente

Vagar enfurecida tragedia. Este

ingrato encanto para cobijar amables

pedacitos de cada detalle. Abrazar vaivenes

Embriagar albores de olivos. Una verduga sonrisa

Mañana algo será diferente. Tal vez el acelerado

ir y venir de Meninas. Añorar agradables

te espero sin la impertinente rutina. Escuchar

con los ojos lejanos querubines testimonios

Dislocar tiempos de tantos bellacos olé

Donde la prospera soledad seguirá torera

Abanicando con el capote del olvido

La inevitable cornada de las nostalgias.

 

 



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