Gustavo Samudio

La deje ir

 

La deje ir y no sé porque.

Tal vez no era la indicada, tal vez era una de tantas.

Pero como saber si no era para mí,

si solo la deje de hablar y nada más,

ni le di la oportunidad de que intentara hacerme feliz.

 

La deje ir y tal vez fue porque siempre era lo mismo;

Siempre en la cama con tragos infinitos,

sexo cada fin de semana y en la semana ni un escrito.

Puede ser que aborrecí eso, ya el sexo no tenía ningún sentido  para mí

Buscaba un bienestar inefable y al ver que siempre era lo mismo, entonces tuve que dejarla ir

 

La deje ir y me sentí tan raro,

fue como perder dinero y luego recuperarlo.

No me sentía triste pero tampoco feliz,

sabía que mi futuro incierto estaba en otro lado, en otros labios,

y que su cuerpo efímero no me haría dar el brazo a torcer, así que solo la deje ir.

 



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