Neileth Martinez

Mi alma acicalada y mis costillas apuñaladas

Llevo la viga de la vida un poco ya obispada, un tanto oxidada…algo olvidada

No hay base si no hay columna, no hay columna sin base… hoy no escribo con columna pero si con base… con vigías a  mi entorno que pueden ver, hablar, opinar  pero jamás juzgar acicalo mi alma mientras tú me apuñalas el costado y me desangro por la mirada penetrante de tus besos injustificados, arranco el puñal esquivando esa mirada tan maldita, tan podrida tan perdida  que hasta el poro más puro de la luna sedería ante tu presencia, ante tu magnifica actitud tan vacilante, tan cortante y constante…. ¿Es ironía o armonía? Son acciones y sentimientos… no van de la mano van a un costado como el puñal que dejo su cicatriz y lleva tu nombre tapando mi cien para no poder ver más allá de tus lejanas cercanías, mi sangre hierve como el agua a punto de ebullición roseando palabras al viento como las flores su ´polen con olor mi alma juega a querer llegar  a tu corazón…. Cosas absurdas, obtusas, conclusas y hasta confusas… ponen a mi mente a maquinar la forma de llegar a idear un plan porque quiero dejar de mirar… el masoquismo es mi única salida para  la resignación….  tu más fiel amor.

 



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