Mariela Briceño Fuentes

¡Y NOS VOLVIMOS LOCOS!

Los toros de la colmena, cornearon al planeta. La algarabía en la plaza, subió la marea y los gigantes en mi cabeza, brillaron por su ausencia.

Quebraron los cristales de mi garganta. El sol no quiere salir por el sur y las moscas en la mesa, patearon las letras que puse sobre el papel.

El tapabocas se sublevó y se fue con el titiritero a remendar los harapos de su bandera y su esperanza baldía.

Porque bizarra es la guerra y el veneno de su café, resbala. 

La soberbia se impone en las redes,

la pandemia, no tiene fecha de parto y el covid lo tiene usted, no la partera.

¡La soberanía Espanta!

Arremete con fuerza,

ingratitud e indiferencia

Te usa, te engaña y te olvida,

pero no se disculpa.

¡Mala hierva!

Ando descalza en mi casa,

porque arañas tengo en la pared.

Qué comezón se alivia, con sabañones en los pies. 

Hay políticos en mi ensalada

y un gángster en mi pastel.

¡Póngale sal a la sopa! y traiga la carta después.

 Hay senadores a la paila, moños sueltos en salsa y no se olviden del embudo con anchoas para tres, y langosta para uno, con zamuros al gratén.

Y se acabó la guachafita, ¡mire usted! 

No le pido consejo a cura,

ni le pongo el crucifijo al cascabel.

Los manteles del restaurante deslumbran y los pecados de la Iglesia también.

Los perros ladran en la cuadra a cuanto monigote ven, si se inventaron la corona y el virus lo lleva usted,

¿Quién está en la mazmorra?.

mbf@vicsof 20216/836pm.

 



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