Mariela Briceño Fuentes

¡Y TOCARON A LA PUERTA!

I

No haga ruido compañero.

Es de noche.

No hay nada que decir en éste encuentro,

¡Ay espíritu, que mal te veo!

He aquí, un pedazo de mis linderos.

Al norte, con los espejos

Al sur la cruz y los senderos

Al este que los detiene

Al oeste que nadie quiere.

II

Enciénda el velón si puede,

hágale, una oración al camino.

En contraste, porque no quiso, 

abrirle paso al sentido.

Agua para los cielos

Luz para los ciegos

Sol para el comienzo

y sombra para el entierro.

III

Haga el hoyo a cuatro metros,

que profundo es el epicentro.

A la izquierda cuatro cirios

A la derecha los espinos

Arriba porque peligra

y abajo porque te mira.

IV

El viento que va de prisa

El dia que se avecina

Y los truenos que se desvían

Adónde nadie pregunta

Porqué se esconde en la tina

La muerte que te procura.

mbf@vicsof 16621:818am.

 



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