Bohemio Mexicano

"Mayra Marisol"

"Mayra Marisol"

 

Carmín en los labios perfume de azares
vestida de blanco su pelo peinado,
mirada perdida no existen pesares
la miro tendida... ¡Todo ha terminado!

 

Recuerdo su risa, sus duros regaños
a veces sumisa buscando algún beso,
qué duro es perderla me ahogan los daños
añoro tenerla, pero no hay regreso.

 

¿Qué cosa es un ángel? así me decía
si existen que baje uno muy piadoso,
que tenga linaje que alumbre mi día,
para qué lo pido... si en ti hay uno hermoso.

 

Y el ángel fue ella con alas de amor
ahora es mi estrella brillando en el cielo,
te extraño Pequeña me agobia el dolor,
castigo que engaña con tener consuelo.

 

Mi negrita linda la gente te llora
tu mano extendida sanó corazones,
cambiaste sus vidas crecieron sus horas
y ellos lo agradecen con sus oraciones.

 

Yo nunca jamás pensé amarte tanto
qué horrible ansiedad me taladra el pecho
quiero en soledad derramar mi llanto
pero en mi delirio... te grito deshecho.

 

Seguiste mis pasos siempre ilusionada
buscabas mis brazos y yo a tu sonrisa
pero me has clavado la daga oxidada
que lacera a mi alma y muere sumisa.

 

La palabra amor se volvió pequeña
lo que fue un gran sueño es cruel despertar,
es isla sin faro, peligrosa peña
en donde tu ausencia me hace naufragar.

 

Pronuncio tu nombre, grito en el desierto
no responde el eco, se apagó tu voz
navego sin vela por el cielo abierto
buscando a tu estrella en silencio atroz.

 

En la eternidad de mis pensamientos
vivirá tu esencia guardando tu risa,
tomaré del tiempo a tus sentimientos
que el recuerdo es viento de oblación remisa.

 

Esperanza vana es ya tu presencia
hoy estás conmigo más no estás aquí,
la angustia me gana me duele tu ausencia
¡Maldita la muerte!... te apartó de mí.

 

Cielo, ¿Que te debo?, ¿Por qué este arrebato?
Cierto no reniego por tanta crueldad,
por piedad retira este duelo ingrato,
y borra en mi mente la horrible verdad.

 

Carmín en los labios oscura mortaja
se nublan mis ojos mi llanto es eterno
escucho oraciones, se cierra la caja
quisiera que el aire tornase en veneno.

 

Mayra Marisol, tu fugaz respiro
aliento divino ató a mi dolor
cerrando tus ojos brotó en ti un suspiro
que ya sin latidos... ¡Me heredó tu amor!

 



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