RICARDO V

LOS CELOS DE LA LUNA

La luna le tiene celos

a la luz de las estrellas

y se encoge cuando ellas

acaparan todo el cielo.

 

Está la luna celosa

por no reinar en la noche

y aparenta ser Quijote

en su viaje hasta la aurora.

 

La luna llora de pena

brillando sin lucimiento,

la luna mengua en su aliento

por ser la luz de tinieblas.

 

La luna está penitente

en su odisea marchita

y llora cuando la miran

con lágrimas de relente.

 

¡No llores blanco lucero!

Que no te pueda la envidia

de aquellos que por codicia

sólo son meros destellos.

 

La noche espera a tu imagen,

blasónate con halagos,

y es que te envidian los astros,

y es que te adoran los mares.

 

Tu lumbre no entrega sombras,

te las guardas y proteges

y tu cara transparente

de una flor es su corola.

 

Eres maga de la mente,

tu cuerpo acuna el silencio,

tienes brillo de requiebro

y siempre en cuarto creciente.



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