Ben-.

Deserción-.

Y ahora, en tu podredumbre,

incierta comunión de pronombres indecisos,

conoces el estertor último,

la deserción del corazón en territorios de

desconcierto,

donde apenas el llanto llega con su mutación

de respuestas dignas. Ah, qué comprendías

tú de la vida?, sólo un recipiente vacío y vacuo,

una estridencia de ruidos repetidos, fatuos y contenidos.

Ahora, tu verso libre, yergue sobre la pradera

contenido y continente y los aplasta.

La disección de los órganos dio

como resultado

la veracidad de tu hipocresía.

Deshielo en tus piernas, donde se sustraían

en silencio, las arañas del sexo, las competencias

contraídas.

Ah, pobre joven, qué entendías tú de vivir?

 

©

 



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