Hiver

Noches Placillanas

Noches Placillanas

 

Como una viuda hermosa ha bajado la noche

tras las ventanas de Placilla…

Las sombras van lamiendo los cristales de las viejas casas,

como un buey sonámbulo el lomo de un recuerdo.

Bosteza el cansancio en las manos de los nobles peones,

y las temporeras enjuagan y tienden sus lágrimas

 bajo algún lejano lucero.

Un ladrido huye de un perro en la distancia

y las chupallas cuelgan como soles nocturnos

entre los jazmines de los añosos aleros.

Las estrellas van encendiendo sus faroles

bajo los sedosos párpados del Tinguiririca

 mientras el puente de la Gloria

estira sus duros  huesos de cemento

como un plomizo gato invernal y melancólico.

El sol se marchó con sus golondrinas de fuego tras los cerros

y como una novia de nieve, la luna,

va rozando su ártica mejilla

entre el agua y los nidos que duermen

bajo el suave tridente dormido de las aves.

El mar… arremangado va estirando sus tentáculos

 

de niebla bajo el lejano techo del cielo nocturno…

A esta hora, alguna calle camina sola hacia la plaza

entre un viento barrendero y nostálgico;  

en la isla,

los conejos como grillos orejones

tocan sus invisibles tamboriles en el aire

y alguna perdiz arrulla entre los parronales,

sus planetas de ópalo y azul melancolía.

Noches Placillanas…

quiero una vez más besar tus manos,

como beso las manos de mi madre en cada despedida

y sentir ese aroma a niñez en el santo sepulcro de tu piel.

Quiero tu quietud, tu amor desnudo como el Cristo en su agonía.

¡ Oh racimos de sombras blancas sobre el valle!

Luz guardada para mí tras el cerrojo de la luz.

Noches donde el misterio se habla en voz baja al oído

y los solitarios huesos,

 no hayan como abrazar todo el olvido…

Ámame alma bajo la dulce daga de esta luna;

reparte la baraja de todos mis recuerdos

y juéguenos a ser felices aunque sea por esta noche.

Mañana nos abrazaremos de nuevo a la muerte,

bajo las tristes y sanguinarias sabanas de la carne.

Mañana, mañana alma mía…

 

 

 

 

Todos los derechos reservados.

 

 

Comentarios2

  • Ben-.

    Inteligencia en tu versar, y profundidad en tus renglones. Fascinantes, un saludo!!

  • Alejandrina

    Que linda forma de cantarle a tu pueblo poeta, eres maestro en fabricar imágenes espectaculares. Felicidades por ta bella poesía.



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