cesar de jesus molina

Las Ficciones del Himen

LAS FICCIONES DEL HIMEN   Interpretaré el romanticismo melancólico de tu arpa Sirena. Mujer y ondina de lagrimales oceánicos que aporrean tus pupilas languidecidas. Arpegios lúgubres denotan el desdén de tus suspiros de oropel. Por el mutis de tu efebo príncipe te increpas estigmatizándote. Piensas que vuestra castidad se embarcó en un velero en el que también huyo tu sonriente galán. ¿Acaso el trozo de carne erógena que pende del corsario que te enamoró puede transmutar de derecha a izquierda los infinitos ceros de la cantidad que eres? Cual tormenta en vaso de agua del orgasmo quieres hacer diluvio. Condecoras al macho alfa siguiendo consuetudinarias tradiciones sacerdotales mientras te degradas rehaciendo la fábula del himen roto que por siglos ha navegado en las tempestades de la ignorancia. ¿Por qué no arropan de blanco a los marineros que no han utilizado supositorios? No sigáis naufragando sobre las olas de las construcciones sociales sexistas que tan solo te llevan a vituperar a la hija de Berna Alba. Así como Dios te crea, tú creas a Dios( al creer en ÉL). Por tanto, la pureza(o blancura) no puede crear a un Cristo. Un Cristo sería(y es) la pureza. Son las aguas donde navegas espejo del cielo, que para peces y humanos da sol y lluvia por igual. Solo a falta de ternura y por la baja auto estima masculina que cavernícola arremete con voracidad al querer poseerte, es que sangraste sin que Barbanegra el pirata hurtase nada de vuestro galeón . No hagas más caso a la abuela, ella llevó cinturón de castidad hasta los 30, por temor a que en el puerto le llamasen, p…percanta, en vez de humana.   James Philliphe Moran/seudónimo      

Comentarios1

  • Joel Torres

    Felicidades poema. Me gusto muchísimo.



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