Dos de tres

Angel Montenegro

Ah, María... Ven a mi lado que quiero vivir.

Pues tengo a la muerte encadenada entre los labios, y la lengua me sabe a odio, y todo me es frío, si todo es sin ti.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.