David Pech

Habitaste mis sueños
de forma elegante,
y mis emociones descoyuntadas
fueron conmemoradas
cuando recorriste cada pliegue
de esta memoria vacía.

Era de noche y la lluvia
con vil estrépito
me obsequiaba un sin fin
de nostalgia en la ciudad
mientras a mi lado,
tú estabas.

Me tomaste de la mano
caminábamos juntos;
recordando esa sonrisa...
la que todo mundo conoce
la que todo mundo admira.
Una sonrisa llena de primaveras.

Y al ritmo de la canción
esa gran referencia jovial
tuve el sueño más querido,
el más anhelado,
el más amado.
Tú.

 



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